1.6.6.
Servicios prestados por la banca
privada
La gestión exclusiva de grandes patrimonios, conocida
como banca privada, supone una atención cuidada y personalizada. Los productos
de inversión se adaptan a las necesidades financieras, fiscales y familiares
del cliente. Pero no es un servicio gratuito. Las entidades cobran una comisión
que, en la mayoría de bancos, se fija en el 1% trimestral del volumen de la
cartera.
- La
exclusividad de la Banca privada (Fuente Rankia).
Las oficinas que ofrecen un servicio de banca privada se
distinguen del resto de sucursales de la misma entidad bancaria. Es una
diferenciación buscada para que el cliente perciba al instante una atención
preferencial. La primera característica, y reconocida ventaja, es la gestión
personalizada. Ofrece a sus clientes productos que se ajustan a sus
preferencias.
Cuando un cliente habitual de una oficina bancaria eleva de manera
repentina su nivel patrimonial es derivado, a los especialistas de banca
privada de su entidad financiera. En este primer contacto, se sientan las bases
del tratamiento personalizado de la fortuna del usuario. Los asesores
investigan sus circunstancias especiales, y analizan y consultan sus
preferencias y necesidades económicas. Con las respuestas obtenidas, los
expertos diseñan diversas propuestas que diversifican la inversión en distintos
productos.
Desde el primer momento, el cliente tiene a su disposición el número del teléfono personal de su asesor financiero, además de un contacto trimestral o semestral para valorar la evolución de sus inversiones. Una ventaja añadida de la banca privada es que se mantiene una atención constante permanente sobre el estado de la inversión, además de un control exhaustivo del efectivo ingresado para evitar pérdidas indeseadas o sobresaltos inesperados.
Desde el primer momento, el cliente tiene a su disposición el número del teléfono personal de su asesor financiero, además de un contacto trimestral o semestral para valorar la evolución de sus inversiones. Una ventaja añadida de la banca privada es que se mantiene una atención constante permanente sobre el estado de la inversión, además de un control exhaustivo del efectivo ingresado para evitar pérdidas indeseadas o sobresaltos inesperados.
¿Cuál es el patrimonio mínimo para las
inversiones?
Para ser cliente de la banca privada es preciso un
patrimonio de, al menos, 300.000 euros. No obstante, se atiende a quien lo
solicite o sea enviado por una oficina, con independencia del importe de su
saldo. Algunas personas acuden por sí mismas en busca de asesoramiento. En
otras ocasiones, son los profesionales especializados quienes pretenden captar
nuevos inversores. Cada entidad, establece su propio baremo, por lo que no
puede describirse un perfil determinado.
Los clientes de estos grandes bancos invierten en una
cesta de acciones de empresas y en fondos. Además, se les brinda la posibilidad
de colocar sus ahorros en productos propios de la entidad, que suelen ser
depósitos bancarios remunerados.
Pros y contras de la Banca Privada
Ventajas
·
Gestión personalizada y trato exquisito.
·
Oferta de productos que se ajustan a las preferencias y
necesidades concretas del inversor.
·
Asistencia al cliente de forma permanente.
·
Atención constante sobre la evolución de las inversiones
realizadas.
Inconvenientes
·
El cliente debe abonar una comisión por servicio
·
Riesgo de recibir asesoramiento interesado en beneficio de la
entidad
1.7.
Implantación, seguimiento y revisión del plan financiero o financial
planning.
El seguimiento del plan
financiero del inversor es realmente importante, tanto si se trata de cliente
de banca privada como de cualquier otro. Se trata de un ser humano con derechos
y el asesor tiene unas obligaciones.
No es necesario extenderse más en
este aspecto, puesto que en los anteriores apartados ya se ha insistido en la
importancia de la que no debe prescindir ningún asesor de cualquier área y más
en concreto cuando se trata de las inversiones de la gente.
La reciente normativa de la
Directiva Midif y la que entra en vigor en enero de 2018, ponen de manifiesto
la necesidad de dar un reconocimiento legal a la figura del asesor financiero,
como ya reclamaban asociaciones de profesionales. Les exige formación y
solvencia financiera. Han de conocer los efectos de los descensos de los tipos
de interés, de la positivación de la curva de los tipos, globalización de mercados,
aumento de instrumentos financieros o nueva fiscalidad, compleja y cambiante.
Las entidades dedicadas a la
banca privada pueden ser de cuatro clases:
-
Banco filial dentro de un grupo bancario
-
Departamento de banca privada dentro de un
banco, que ofrece apoyo a la red comercial
-
Banco independiente creado exclusivamente para
el negocio de la banca privada
-
Agregación de varias entidades para crear un
departamento común de banca privada.
Han de estar preparados para
tener los conocimientos y la capacidad empática que precisa este tipo de
cliente, para conseguir una comunicación bidireccional y dinámica. Se les
exigirán una serie de aspectos: curriculum personal, firma y servicios
propuestos, situación legal, remuneración del asesor y resultar de confianza.
Los servicios propuestos han de
ser como un traje a medida del inversor. La remuneración suele ser de un 1% del
patrimonio administrado, que suelen percibir al final del periodo. También en
ocasiones se establecen porcentajes mayores basados en resultados que superen
un benchmark (índice o activo de referencia). La actitud proactiva y la muestra
de buenos resultado suelen ser la mejor carta para mantener la confianza del
inversor en este gestor de patrimonios.
El abandono por orden de
importancia sería:
-
Insatisfacción en el servicio
-
Rentabilidad insuficiente
-
Consolidación de inversiones en otra entidad
-
Falta de iniciativa en el asesoramiento.
-
Seguir al personal clave a otra entidad.
Existen casos en los que para
facilitar la tarea al gestor personal se le apoya con un gestor técnico. Solo
los primeros tienen contacto directo con el cliente. Son también llamados
privat banker, ejecutivo de cuentas, gerente de cuentas o gestor relacional.
Por su parte los gestores técnicos suelen estar en la sede.
Se entregará al cliente un
contrato de gestión para recoger todas las particularidades (comisiones,
porcentajes de carteras, etc.):
-
El contrato de asesoramiento: le asesoran, pero
no invierten en su nombre. Necesitan constante autorización de movimientos.
-
El contrato de gestión: el gestor se
responsabiliza de la rentabilidad final y de elaborar toda la planificación
financiera.
Para hacer un a asesoramiento
adecuado habrá que cubrir las necesidades de los clientes:
-
Asesorar activamente sobre qué, cuánto, cuándo,
cómo, dónde invertir.
-
Estructuración patrimonial eficiente desde la
óptica financiero-fiscal.
-
Gestión integral del patrimonio: delegar el
esfuerzo del día a día.
-
Asesoramiento jurídico-fiscal.
-
Asesoramiento macroeconómico con aplicaciones a
diferentes mercados financieros.
-
Flexibilidad: amplia gama de productos y
servicios.
A la hora de hacer
recomendaciones hay que ver su perfil, ya que suele coincidir en
comportamientos:
-
Cliente tradicional: más de 50 años, enemigo de
la volatilidad, conservador y sin interés por correr riesgos. No siente atracción por la renta
variable.
-
Hombre de negocios hecho a sí mismo: de 40 a 55
años, conservador, con un pequeño capital al margen del negocio. Espera aprender
claves del gestor. Busca rentabilidad y tomar decisiones sintiéndose atendido.
-
Entusiasta de las finanzas: de 30 a 50 años, amante
del riesgo y nuevos productos financieros, busca mucha rentabilidad y mucha
información.
-
Cliente joven: de 25 a 35 años, admite riesgo y
busca alta rentabilidad, dando poca importancia a los aspectos fiscales. Valora
aprendizaje y buena relación. Cambia cuando se casa.

No hay comentarios