2. Medidas de rentabilidades
(Fuente Wikipedia) Es la medida del rendimiento que en un
determinado periodo de tiempo (el
ejercicio) producen los capitales utilizados en el
mismo, o sea, la comparación entre la renta generada y
los capitales invertidos para obtenerla.
Existen
distintos tipos de rentabilidades, según la categoría de resultado que se
considere en el numerador y el capital o fondo del denominador,
podemos obtener tantos ratios como queramos. Las más utilizadas son
la rentabilidad sobre ventas, la rentabilidad económica y la rentabilidad
financiera.
Puesto que
la rentabilidad hace referencia al beneficio, lucro o ganancia que se ha
obtenido de un recurso o dinero invertido, es
decir, que mide la eficiencia con la cual una empresa utiliza sus
recursos financieros, si aplicamos el término rentabilidad a
una empresa, esta sería eficiente cuando no desperdiciase sus recursos.
Cada empresa utiliza recursos financieros para
obtener beneficios. Estos recursos son, por un lado,
el capital (que aportan los accionistas) y, por otro,
la deuda (que aportan los acreedores).
A esto hay que añadir las reservas: los beneficios que ha retenido la empresa en ejercicios anteriores con el fin de autofinanciarse (estas reservas, junto con el capital, constituyen los “Fondos Propios”). Expresada normalmente en tanto por ciento.
A esto hay que añadir las reservas: los beneficios que ha retenido la empresa en ejercicios anteriores con el fin de autofinanciarse (estas reservas, junto con el capital, constituyen los “Fondos Propios”). Expresada normalmente en tanto por ciento.
Si
una empresa utiliza unos recursos financieros muy elevados, pero
obtiene unos beneficios pequeños, pensaremos que ha “desperdiciado”
recursos financieros: ha utilizado muchos recursos y ha obtenido
poco beneficio con ellos. Por el contrario, si
una empresa ha utilizado pocos recursos, pero ha obtenido
unos beneficios relativamente altos, podemos decir que ha
“aprovechado bien” sus recursos. Por ejemplo, puede que sea
una empresa muy pequeña que, pese a sus pocos recursos, está muy bien
gestionada y obtiene beneficios elevados.
Binomio riesgo-rentabilidad. En
una inversión, la rentabilidad futura no es segura. Puede ser grande
o modesta, puede no producirse, e incluso puede significar perder
el capital invertido.
Esta incertidumbre se conoce como riesgo. La única razón para elegir una inversión con riesgo ante una alternativa de ahorro sin riesgo es la posibilidad de obtener de ella una rentabilidad mayor.
- A
iguales condiciones de riesgo, hay que optar por la inversión con
mayor rentabilidad.
- A
iguales condiciones de rentabilidad, hay que optar por la inversión
con menos riesgo.
Por
tanto, cuanto más riesgo se asume en una inversión,
más rentabilidad se exige para que sea atractiva para los inversores. Igualmente, cuanta
más rentabilidad se pretende obtener, más riesgo hay que asumir.
Existen varias medidas posibles de rentabilidad, pero todas tienen la
siguiente forma:
El beneficio debe
dividirse por la cantidad de recursos financieros utilizados, ya que no nos
interesa que una inversión genere beneficios muy altos si para ello
tenemos que utilizar muchos recursos. Una inversión es tanto mejor cuanto
mayores son los beneficios que genera y menores son los recursos que
requiere para obtener esos beneficios (eficiencia).
Las
dos medidas de rentabilidad más utilizadas son:
- Rentabilidad económica: representa desde
una perspectiva económica, el rendimiento de la inversión de
la empresa, sin tener en
cuenta la financiación u origen de los mismos. Se calcula utilizando
el beneficio económico como medida de beneficios y
el activo Total
(o pasivo Total) como
medida de recursos utilizados:
RE
= BE / AT
A
veces se utilizan los términos ingleses para referirnos a
la rentabilidad económica: Return on assets (ROA) o Return
on investments (ROI).
Se
divide el beneficio económico entre el activo o pasivo Total,
ya que se considera en el denominador una medida de recursos utilizados que sea
consistente con nuestra medida de beneficio. Es decir: tenemos que poner
en el denominador aquellos recursos financieros que hemos utilizado para
obtener el BE.
- Rentabilidad financiera: representa
el rendimiento correspondiente a los fondos propios de
la empresa. Se calcula utilizando el beneficio neto como medida
de beneficios y los Fondos Propios como medida de los recursos
financieros utilizados:
RF
= BN / K
Donde
BN = beneficio neto o beneficio que ganan los propietarios
de la empresa, una vez pagados los intereses y otros gastos financieros y
los impuestos.
BN
= BE – intereses – impuestos
K
= Fondos Propios = capital + Reservas
También
se le llama rentabilidad neta o rentabilidad de los fondos
propios. En efecto, la primera obligación de una empresa es pagar
los intereses de la deuda y, a
continuación, los impuestos. Si sobra dinero, ese remanente (que es
el beneficio neto) se utilizará para repartir dividendos.
La
relación entre ambos tipos
de rentabilidad vendrá definida por el concepto conocido
como apalancamiento financiero, que en una estructura
financiera en la que existen capitales ajenos, actuará como
amplificador de la rentabilidad financiera respecto a la económica
siempre que esta última sea superior al coste medio de
la deuda, de lo contrario, cuando la rentabilidad económica es
inferior al coste de las deudas (el capital ajeno
rinde menos en la empresa de lo que cuesta) se produce el efecto
contrario: el endeudamiento erosiona o aminora
la rentabilidad del capital propio.

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