3.2 Rentas financieras básicas
La rentabilidad no es igual al
tipo de interés.
Existen tres factores que lo diferencian:
- El tipo de interés significa cuantitativamente
cosas distintas según el régimen financiero al que corresponda.
- En las operaciones financieras suele haber
gastos que no se incluyen en el tipo de interés y afectan a su rentabilidad:
o
Unilaterales: impuestos, corretajes, gastos de
registro, notario, publicidad.
o
Bilaterales: comisiones bancarias, primas de
emisión y de amortización.
-
En el tipo de interés o de descuento puede haber
algún convenio de cálculo que no considere la totalidad de los días de la
operación y que no considere los años de 365 días.
Antes de seguir es importante
distinguir entre financiación e inversión. Ambas son frecuentemente utilizadas
y se diferencian por la liquidez. En una financiación te ofrecen un bien (por
ejemplo, un coche) teniendo en cuenta que se espera inflación. Si se dispone de
ahorro sobrante no se acude a la financiación para invertir en algún producto
del que obtener un beneficio o una rentabilidad. Pero si se acude a solicitar
financiación se incurre en costes financieros.
En una operación de financiación:
-
El sujeto activo suministra liquidez a cambio
del precio pactado (tipo de interés).
- Ese precio está sometido al equilibrio de
mercado del dinero donde intervienen como mediadores la banca y demás entidades
de financiación.
En una operación de inversión:
-
El sujeto activo asume o comparte la
titularidad.
-
Su aportación no ha de ser necesariamente
financiera.
-
La finalidad no es recibir una renta superior a
la de mercado.
-
Su rentabilidad no está sometida a las leyes del
mercado del dinero.
Es necesario distinguir estos
términos por los componentes de inversión y financiación y tipos de productos:
-
Operaciones: préstamos, leasing, créditos,
factoring, descuento, letras del tesoro, pagares.
-
Intereses: bancarios, preferenciales, del
mercado hipotecario (IRPH), deuda pública, EURIBOR, descuento comercial.
-
Formas de pago: anticipado o diferido, constante
o variable, amortización o cancelación anticipada.
-
Periodos: anuales, semestrales, trimestrales,
mensuales, diarios.
Para medir lo que has ganado
invirtiendo tienes que ver la rentabilidad o beneficio.
Hay 3 formas posibles
de obtener beneficios:
1.
Intereses: provienen de productos como cuentas
de ahorro, depósitos y bonos que pagan intereses conocidos de antemano.
2.
Dividendos: provienen de acciones si le va bien
a la compañía y los reparte entre sus accionistas.
3.
Ganancias de capital: si vendes una acción, bono
o fondo de inversión o EFT, por más cantidad de la que pagaste por ello. De lo
contrario será pérdida de capital.
Pero son compatibles entre sí (ej. Bono que da
intereses y luego con la venta ganancia de capital)
Para conocer la rentabilidad de
una inversión no es suficiente con ver la cifra en € de diferencia, ya que
sabemos que el dinero cambia de valor en el tiempo. La fórmula de la
rentabilidad simple relaciona el beneficio con el importe de la inversión:
Ejemplo: una inversión sin dividendos. Al inicio se invirtió 10.000 al final hay
30.000
Pero las
inversiones se comportan de manera diferente en distintos períodos, y habrá que
conocer cada una de las rentabilidades en cada periodo para conocer la
rentabilidad realmente acumulada.

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